El verano es la temporada perfecta para disfrutar del sol, la playa y la piscina, pero para quienes lucen un cabello teñido, esta época puede convertirse en un verdadero desafío estético. El cloro de las piscinas, la sal del mar y la radiación ultravioleta (UV) forman una combinación agresiva que altera los pigmentos de la coloración, reseca profundamente la fibra capilar y apaga por completo el brillo natural de la melena. Sin el cuidado adecuado, ese tono espectacular logrado en el salón puede desvanecerse u oxidarse en cuestión de semanas...